Para Bianco la candidatura de Kicillof tiene que ser validada por todo el PJ
El ministro de Gobierno bonaerense sostuvo que la reconstrucción del justicialismo requiere una conducción nacional unificada y un mecanismo que permita legitimar al candidato presidencial. Reivindicó las PASO como herramienta para resolver las diferencias internas y reclamó la participación de todos los espacios, desde el cristinismo y el Frente Renovador hasta los gobernadores provinciales. El […]
El ministro de Gobierno bonaerense sostuvo que la reconstrucción del justicialismo requiere una conducción nacional unificada y un mecanismo que permita legitimar al candidato presidencial. Reivindicó las PASO como herramienta para resolver las diferencias internas y reclamó la participación de todos los espacios, desde el cristinismo y el Frente Renovador hasta los gobernadores provinciales.
El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, dejó una definición central para el debate interno del peronismo de cara a 2027: la candidatura presidencial de Axel Kicillof, al igual que la de cualquier otro dirigente que aspire a competir, deberá ser validada por todos los sectores del movimiento.
En una entrevista con Agenda Real, el programa de LA CAPITAL y Canal 8, Bianco reconoció que el peronismo todavía no cuenta con una conducción nacional unificada y consideró que ese liderazgo se consolidará cuando vuelva a ocupar la Presidencia de la Nación.
Mientras tanto, planteó la necesidad de avanzar en una construcción política que contemple la diversidad de espacios que integran el justicialismo y permita establecer reglas compartidas para definir las candidaturas.
“Yo creo que cualquier candidatura tiene que estar, no sé si respaldada, pero sí validada por todos los sectores, a través de algún mecanismo. Por ejemplo, de una PASO”, afirmó el funcionario.
Una candidatura que necesita legitimidad colectiva
La definición de Bianco introduce un punto clave en la discusión sobre el futuro electoral del peronismo: el liderazgo político de Kicillof y el crecimiento de su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro, deberán articularse con un proceso de legitimación que incluya al conjunto del movimiento.
En ese esquema, el desafío no se limita a alcanzar un acuerdo entre los principales referentes. También implica incorporar a los distintos sectores que tienen representación territorial, política y electoral, con sus propias conducciones y posiciones.
Bianco mencionó expresamente al espacio de Cristina Fernández de Kirchner, al Frente Renovador de Sergio Massa, a los sectores vinculados a Juan Grabois y a los gobernadores provinciales. También destacó la importancia de integrar a expresiones del peronismo del interior, como las de Córdoba y Tucumán.
“Esta vez no es cuestión de que nos sentemos tres personas, cuatro o cinco en torno a una mesa, nos pongamos de acuerdo y lancemos una candidatura”, advirtió.
La frase apunta a una discusión de fondo: cómo construir una propuesta presidencial que no sea el resultado exclusivo de una negociación entre dirigentes, sino que surja de un mecanismo reconocido por las distintas expresiones del justicialismo.
Las PASO, en el centro de la discusión
Para Bianco, las elecciones primarias constituyen la herramienta más adecuada para resolver las diferencias y definir las candidaturas. “Que sea la gente quien defina las candidaturas”, sostuvo.
El ministro aclaró que, si las PASO no estuvieran disponibles, el peronismo debería desarrollar otro procedimiento para dirimir sus internas, ya sea mediante una discusión política, un debate o una elección partidaria.
La cuestión adquiere relevancia en un escenario en el que todavía no están definidas las postulaciones para 2027 y conviven distintas posiciones sobre los tiempos y las condiciones para anunciar una candidatura presidencial.
Bianco respaldó la estrategia de Kicillof de priorizar durante este año la construcción política antes que el lanzamiento formal de su postulación. Recordó que el propio gobernador había planteado que la definición llegaría el año próximo.
De esta manera, buscó relativizar tanto las críticas que acusan al mandatario bonaerense de haberse anticipado como aquellas que cuestionan la demora en anunciar una candidatura.
Un acuerdo que incluya a todo el peronismo
El planteo del ministro también pone de relieve la necesidad de superar las diferencias entre los principales sectores del peronismo y establecer un ámbito común para discutir el rumbo político, el programa de gobierno y el mecanismo de selección de candidatos.
Bianco consideró positivo que los distintos espacios comiencen a reunirse para organizarse de cara al próximo año electoral. Sobre el encuentro de Kicillof con otros referentes del justicialismo, señaló que el gobernador le había transmitido que había sido una buena reunión, aunque aclaró que todavía no conocía sus detalles.
Consultado sobre la posibilidad de que el cristinismo impulse una candidatura propia o busque evitar una postulación de Kicillof, el funcionario evitó atribuir intenciones. Recordó que desde ese sector se ha sostenido que Cristina Kirchner debería ser la candidata y planteó que todos los espacios puedan expresar sus aspiraciones para que la definición se produzca el año próximo.
El desafío de reconstruir la confianza
Durante la entrevista, Bianco también se refirió a las dificultades del peronismo para recuperar la confianza de quienes votaron a Javier Milei, después de la frustración que, según reconoció, dejó la gestión de Alberto Fernández.
El ministro sostuvo que la responsabilidad por aquella experiencia debe ser asumida por el conjunto de los sectores que formaron parte del gobierno y admitió que no se alcanzaron objetivos centrales del peronismo, como mejorar los salarios y la distribución del ingreso.
En ese contexto, la discusión sobre el liderazgo y la candidatura presidencial aparece vinculada a otro desafío: construir una propuesta política que pueda expresar una alternativa, recuperar credibilidad y reunir a las distintas corrientes del movimiento.
La definición de Bianco deja así planteada una condición para el proceso que se abrirá de cara a 2027: ningún sector debería quedar al margen de la discusión y la candidatura que finalmente se presente deberá surgir de un mecanismo que permita validar su legitimidad dentro del conjunto del peronismo.


